Mostrando entradas con la etiqueta Activismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Activismo. Mostrar todas las entradas

4.14.2008

22 de abril.Plaza Italia.Marcha contra el TC.


Manifestación en las afueras del TC

NI UN BOMBÓN, NI UN PRIVILEGIO

Ese es el lema de los manifestantes que el miércoles pasado reanudaron su lucha ante el Tribunal Constitucional, exigiendo el derecho a utilizar la “píldora del día después” (Postinor -2), y otros métodos anticonceptivos compuestos de Levonorgestrel, los que serán prohibidos por el fallo una vez que éste se apruebe.

Por Patricia Díaz Rubio.
Fotos: Fran Palma

El flujo vehicular está estancado en la calle Santo Domingo. Son las 12:15 de la tarde y el sol pega sobre las cabezas de los oficinistas. Las bocinas indignadas y el ruido de los motores cercanos impiden escuchar los cánticos del grupo manifestantes que empieza a instalarse en la vereda sur de la cuadra, poco antes de llegar a la esquina de Mac-Iver.

Son cerca de 30 personas reunidas, cifra que aumentará con el paso de los minutos, y que ya comienzan a calentar gargantas y levantar carteles frente a la Casa Velasco, el colonial edificio donde hoy se encuentra el Tribunal Constitucional de Chile. Esta es la misma institución que hace dos semanas aprobó la petición de 36 diputados de la Alianza por Chile de rechazar la repartición de la “píldora del día después”, y otras cuatro pastillas anticonceptivas compuestas de Levonorgestrel, en los consultorios nacionales.

“¡Nosotras parimos, nosotras decidimos!”, es el primer grito que lanza una de las dirigentes de la protesta, megáfono en mano, alentando a un grupo compuesto mayoritariamente por mujeres de distintas edades, condiciones socioeconómicas y participación en agrupaciones sociales. Además de la presencia de funcionarios de la salud, actrices como Malucha Pinto y María José Bello, transeúntes, periodistas, estudiantes universitarios y escolares, todos dispuestos a manifestarse por una situación que atenta “contra la libertad, contra la vida”, tal como lo señaló una de la representantes de la Asociación Chilena de Protección de la Familia en una improvisada conferencia de prensa.

La manifestación también contó con las palabras del presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Jaime Zamorano, y Tamy Palma, en representación de estudiantes secundarios, quien ironizó con la figura del abogado Jorge Reyes, patrocinador de la petición de los diputados aliancistas: “me imagino que él debe tener una capacidad de abstinencia increíble”, señaló la escolar de 16 años, generando las risas de un grupo que entiende la medida como una "acción ridícula, que retrocede las políticas de salud pública a una época medieval", tal como se le oyó decir a los presentes.

Finalmente, el llamado de los organizadores fue a reencontrarse el próximo 22 de abril en una gran marcha contra el Tribunal Constitucional, con el fin de desacatar su decisión, y exigir la derogación del fallo, esperando la adhesión de diversos sectores sociales que se atrevan, tal como este miércoles, a levantar carteles que versen “ni un bombón ni un privilegio, la pastilla es un derecho”.

11.30.2007

La búsqueda de cambios sociales desde las manualidades

ACTIVISMO DE PUNTO

Personas de todo el mundo están utilizando las manualidades como una forma de manifestación. Buscan la revalora
ción del trabajo manual y de las labores femeninas.

Por Camila Larsen Esveile

El activismo siempre ha sido más que lienzos ondeantes y cánticos aprendidos. Y desde hace unos años, también es tejido, corte y confección o cocina. En todo el mundo, hombres y mujeres –muchas mujeres- están utilizando las manualidades como una forma de manifestarse. Se llama craftivismo. Un movimiento que busca una revaloración de las cosas hechas a mano y una oposición al consumismo. Plantea además una discusión activa sobre los prejuicios contra el rol doméstico de la mujer, preguntándose si lo hogareño puede llegar a generar cambios en la sociedad.

El nombre craftivismo surge de un juego de palabras, donde el vocablo inglés craft reemplaza a su término en español más cercano, manualidades. Craft, como sustantivo o verbo, posee muchos más acepciones que su contraparte hispana: oficio, artesanía o confeccionar. Craft y activismo, manualidades y activismo. La definición ya dice bastante, pero como un textil, esta palabra es sencillamente el hilo con el que se empieza a tejer.

La materia prima del craftivismo es la creatividad. O más bien, la capacidad de reconocer en ella un poder. Una vez que se deja de considerar al trabajo manual propio como un pasatiempo o una actividad menor, las manualidades se revaloran. El craftivismo es, en primera instancia, descubrir que cada objeto hecho a mano posee un valor cultural y social particular.

Tejiendo el descontento

Así como trabajos manuales hay muchos, también existen variadas causas. Oposición a la guerra, crítica a la globalización o la lucha por los derechos ciudadanos. Sin embargo
, existe en el craftivismo una naturaleza común, el entramado que le da forma. Se trata de la reivindicación del valor de lo hecho a mano como una herramienta contra el consumo y el materialismo.

Cuando la creadora del proyecto microRevolt -Cat Mazza- aprendió a tejer, descubrió que cada pieza poseía una historia personal y cultural única. Entonces, comenzó a cuestionarse sobre el origen de las prendas de ropa de las grandes compañías de vestuario. ¿Quiénes las hacían?, ¿bajo qué condiciones laborales? Al darse cuenta de que existía una gran diferencia entre el estilo de vida prometido al vestir ciertos logos y la precarización del trabajo en las fábricas, decidió utilizar el tejido para denunciarlo.


Empezó por tejer prendas de vestir con el logo de las compañías más conocidas como Nike o The Gap. La idea era generar una discusión sobre la relación entre el impacto de los logos en la sociedad y la verdadera situación en los talleres de producción o sweatshops. Así nació microRevolt, un sitio web que atrae a tejedores de todo el mundo para protestar contra la existencia de los sweatshops y la feminización del trabajo precario. Según Cat Mazza, “el concepto de “microRevolt” es una interpretación de las ideas de Félix Guattari sobre las revoluciones moleculares, donde pequeños actos de resistencia pueden iniciar un cambio”.

Para Cat, la eficacia de este tipo de este tipo de proyectos radica en la complementariedad con otras actividades, “el craftivismo que protesta contra la industria del vestuario es más productivo cuando colabora con otros métodos de activismo, el cambio en las políticas legislativas, la defensa de los derechos laborales y la conciencia de los consumidores. Votar con nuestro dinero y cosas por el estilo”.

Cosa de mujeres

Como todo lo ligado a lo femenino, las manualidades han si
do relegadas constantemente a un segundo plano. Como si lo doméstico contra lo público, lo artesanal opuesto a lo industrial, lo femenino bajo lo masculino, no tuviesen la relevancia histórica suficiente. Para las nuevas generaciones del feminismo, el renacer de las manualidades es una reconciliación con la idea del rol doméstico de la mujer.

Ya no se trata de pensar que las labores hogareñas limitan las oportunidades femeninas en el ámbito laboral, intelectual o familiar. El problema no es dedicarse a lo doméstico, sino la falta de oportunidades y la devaluación del trabajo femenino. Porque si bien un rol activo en la vida pública resulta satisfactorio y positivo, hay que descubrir lo que
causa plenitud en lo privado. Así, el craftivismo en cualquier de sus formas se presenta como una opción para aprender a disfrutar lo hogareño y revalorar los trabajos que durante siglos han atribuidos a las mujeres.


En Chile, existe una comunidad en línea de tejedoras llamada RevésDerecho, donde tejedoras hispano hablantes comparten patrones y consejos de tejido. El grupo fue fundado por la diseñadora Marina Torreblanca hace tres años “porque existia la necesidad de un espacio donde se hablara español y que reuniese a todas las tejedoras que compartiesen este idioma”. Pero lo que partió como una comunidad virtual en internet, rápidamente se trasladó al mundo real. Todos los meses se celebran reuniones tejeriles, así como actividades de caridad o de intercambios de regalos entre tejedoras de varios países.

Las mujeres, al descubrir que el tejido las reunía, se convirtieron en amigas. Mientras tejen, conversan sobre sus familias, sus trabajos, sus experiencias y motivaciones. Estas tejedoras de diversas localidades, han creado redes entre ellas y hoy su principal misión es dar a conocer la cara comunitaria del tejido.

La insistencia de llevar su pasatiempo mucho más allá, le permitió a Marina llegar a ser la actual directora de la revista Tejer la Moda. “Hoy el tejido es mi trabajo. Me encanta que haya público que comparta mis mismas afinidades y poder inspirar a la gente”.

¿Lo tejido es político?

Existe una discusión sobre los alcances del craftivismo. Más bien, sobre la línea que separa el activismo de la mera manualidad. La gente hace cosas a mano desde hace miles de años sin necesidad de transformarlas en una declaración política.

Pero para los craftivistas no se trata de la simple creación, sino de su conciencia. De ese modo, no importa si se cose en casa una prenda para un ser querido o si se teje con retazos de una bandera estadounidense. Mientras las personas se den cuenta del poder de su creatividad, generen una relación conciente con los objetos que crean y aprendan a valorar el trabajo manual de otros, estarán produciendo un cambio. Y eso, es craftivismo.

Craftivismo en la red

microRevolt

Misión: “investigar el surgimiento de talleres de trabajo precario en el capitalismo industrial para informar sobre la crisis de expansión global y feminización del trabajo”
Alguna actividad: con la colaboración de tejedores de todo el mundo, se tejió una manta de 4 metros con el logo de Nike. Cada cuadrado tejido era una firma en la petición por condiciones de trabajo más justas en las fábricas de esta empresa.

Knitta
Misión: unir las manualidades con el arte callejero. “Tomar el graffiti y hacerlo más cálido, peludo y aceptable”.
Alguna actividad: envolver postes, antenas, manillas o cualquier objeto callejero con retazos tejidos.

Stitch for Senate

Misión: utilizar las reuniones de tejido como un espacio de reunión para la discusión y protesta, así como para persuadir al Senado estadounidense de retirar a los soldados de Irak.
Alguna actividad: tejer y enviar un pasamontañas militar a cada senador.

RevésDerecho

Misión: servir como lugar de reunión para tejedores de habla hispana, donde puedan intercambiar experiencias relacionadas al tejido.
Alguna actividad: se realizará una intervención en Plaza de Armas en el que varias tejedoras colaboraran con cuadrados tejidos de color verde. La idea es armar una alfombra que parezca pasto para celebrar sobre ella un día de campo, así, se alentará a los colaboradores a discutir sobre la participación de los ciudadanos en la configuración de los espacios públicos.

11.26.2007

"Conciencia Mujer Solidaridad"

UNA NUEVA BANDERA FEMENINA

Con una concurrida ceremonia ritual, la agrupación Conciencia Mujer Solidaridad celebró su nacimiento en las afueras de Museo de Arte Contemporáneo (MAC).
Patricia Díaz Rubio

El viernes 26 de octubre se celebró el nacimiento de Conciencia Mujer Solidaridad (CMS). La organización independiente, compuesta de mujeres de todos los sectores sociales, busca fomentar la discusión de temas contingentes para el país, en especial aquellos que afectan el libre desarrollo del género femenino en la sociedad chilena.

El Parque Forestal sirvió de punto de encuentro para la primera reunión de Conciencia Mujer Solidaridad, la alianza femenina que busca generar un espacio de debate y opinión entre las mujeres chilenas. La ceremonia de inauguración contó con la presencia de una machi mapuche, quien bendijo el nacimiento de la iniciativa, cuyo objetivo está en fomentar e impulsar el liderazgo femenino para el cambio social y la movilización con sentido político de género.

Según Javiera Campos, estudiante que participa voluntariamente para CMS, la idea de este “pacto” femenino es “conversar acerca de temas que son importantes para Chile y sobre todo para las mujeres, como los femicidios, la discriminación labor y la desigualdad general en la que se encuentra la mujer, y fomentar su discusión y tratamiento nacional”. Todo esto a partir de la unión femenina “sin importar edades, tendencias políticas, religiosas ni sociales”.

La popularidad que ha adquirido CMS se debe principalmente a la iniciativa de sus integrantes; a partir de cadenas de correos electrónicos y mediante el sitio web de la organización, ésta comenzó el camino de darse a conocer. Hoy, CMS cuenta con más de 300 simpatizantes, entre los que no sólo cuentan mujeres, sino también hombres de diferentes edades, quienes adhieren a esta cruzada femenina en contra de una sociedad mayoritariamente machista.

La segunda reunión de CMS se realizará el próximo sábado 24 de noviembre, con la luna llena, símbolo de prosperidad, tal como lo indica la cultura mapuche.